Somos el Radar de Cuidados, un proyecto de innovación social que transforma la necesidad de comida diaria en una red de socialización y apoyo mutuo, generando una vida más digna en entornos rurales de Navarra y Gipuzkoa.
La logística de comida fue superada por la necesidad de encuentros estables. El plato de comida caliente y recién hecha es ahora el catalizador que rompe el aislamiento y genera un lazo social, especialmente con las personas mayores de los valles.
Los comedores comunitarios y locales sociales de Leitza y Aginaga se han convertido en los "Radares" donde se detecta la soledad no deseada y las carencias en los cuidados. Este diagnóstico constante es la clave para la intervención temprana.
La detección precisa permite crear ofertas de cuidados a medida y sostenibles. Hemos generado puestos de trabajo profesionales y dignos en la comarca de Leitza, demostrando que el cuidado puede ser un motor de fijación de población rural.
El proyecto RADAR DE CUIDADOS se inició con la ambición logística de proveer comida precocinada de alta calidad. Sin embargo, el contacto con agentes locales y potenciales usuarios reveló una verdad ineludible: la necesidad de socialización era superior a la necesidad de la comida en soledad. Esta respuesta obligó a una reconfiguración total, pivotando de la distribución de platos a la creación de comunidad.
Esto supuso un duro golpe a la base del proyecto, pero demostró la esencia de la innovación social: adaptación profunda a la respuesta real.
Contenedor de comida vacío, simbolizando el fracaso del enfoque inicial.
Personas en un entorno rural colaborando activamente en una mesa.
La Reconfiguración y el Nacimiento de los Radares
Reestructuramos el proyecto para focalizar el esfuerzo en la creación de espacios y momentos de socialización en torno a la comida casera. Estos espacios físicos (comedores comunitarios y locales sociales) se convirtieron en nuestros radares estables de necesidades, donde el encuentro diario permite detectar la soledad no deseada y las carencias en los cuidados.
Con esta metodología, logramos el fin último: generar la red de radares, detectar necesidades y crear puestos de trabajo dignos en cuidados, fortaleciendo el tejido de la Economía Social en los valles.
Basados en la Economía Social, detectamos la necesidad real de socialización. Reconfiguramos el proyecto para que la comida casera sirva de ancla para el encuentro y la detección de necesidades, logrando así nuestro triple impacto.
Frenar la pérdida demográfica creando empleo estable y digno para personas cuidadoras.
Asegurar sueldo justo, seguridad social y plenas condiciones laborales.
Promover una visión compartida y profesionalizada de la responsabilidad del cuidado.
El proyecto ha beneficiado directamente a 147 personas usuarias estables de comida casera y ha generado 8 empleos dignos en la comarca de Leitza.
El esfuerzo se centró en la creación de espacios y momentos de socialización en torno la comida.
En Leitza (Navarra), hemos consolidado el comedor de la escuela comarcal (para servicio comunitario), el local social de Jubilados y un espacio de formación.
En Aginaga (Gipuzkoa), colaboramos en la consolidación de un comedor social que también actúa como tienda y espacio cultural.
A través de estos espacios, hemos diagnosticado las necesidades de 147 personas que requerían compañía por encima de la comida.
Nuestro modelo se basa en alianzas estratégicas con cooperativas y asociaciones locales sin ánimo de lucro. Descubre dónde estamos operando y cómo trabajamos con nuestros socios.
En el noroeste de Navarra, el proyecto ha tenido un alcance profundo, consolidando un ecosistema de Economía Social para los cuidados. La consolidación de la Asociación Zaindu Leitzaldea (con 151 integrantes) es nuestro mayor logro estructural. Trabajamos coordinadamente con Ariztela S. Coop, el Ayuntamiento de Leitza y la Mancomunidad de Servicios Sociales.
El Comedor Comunitario de Leitza es nuestro radar principal, que ha generado los 8 puestos de trabajo dignos en la comarca, fijando población y profesionalizando los cuidados a domicilio.
En el barrio de Aginaga (Usurbil, Gipuzkoa), hemos fortalecido a la cooperativa Aginaga Biziberritzen Herri Kooperatiba S. Coop. Contribuimos al desarrollo de un comedor social comunitario que integra tienda, obrador y un espacio cultural en la iglesia desacralizada adyacente.
Esta infraestructura es vital para la socialización de personas mayores y sirve como radar de necesidades en un entorno rural envejecido, sentando las bases para el despliegue de empleo digno en cuidados.
Nuestra labor va más allá de los territorios directos. Hemos forjado alianzas con cooperativas con proyectos similares para compartir dificultades y soluciones innovadoras, incluyendo:
Quidándote Estella: Alianza clave para dignificar el "precio/hora" del trabajo de cuidados profesionales.
Deierriko Ostatua: Colaboración en el proceso de creación de espacios de socialización en el Valle de Yerri.
Mancomunidad de Servicios Sociales Andía: Asesoramiento mutuo para la creación de redes de usuarios y voluntarios.
La fuerza del proyecto reside en su red de colaboración sin ánimo de lucro, tejiendo una arquitectura social con entidades como:
La asociación Zaindu Leitzaldea (Cuidando Leitzaldea), vehículo de participación social con 151 integrantes en Navarra.
La cooperativa Aginaga Biziberritzen Herri Kooperatiba S. Coop (Gipuzkoa), gestora de un comedor escolar y social esencial.
La cooperativa Deierriko Ostatua S Coop (Valle de Yerri), que ha levantado un espacio de socialización vital.
Entidades estratégicas como Quidándote Estella, con quienes se fija el precio/hora justo de los cuidados.